Moda

¿La moda puede ser divertida?

A través de un collage la cuenta de instagram @siduations transforma lo excéntrico en algo real, agregando un toque irónico y relajado a nuestra percepción de la moda.
Reading time 4 minutes

Chloë Sevigny, JW Anderson, Marc Jacobs, Michel Gaubert y Loïc Prigent aman sus publicaciones. Pues es casi seguro que sus imágenes causaran grandes sonrisas y, a veces, incluso una sensación de liberación. Un look oversize amarillo con rojo de Comme des Garçon a la mitad de un McDonnalds, Bernie Sanders saltando en paracaídas hacia Colette vestido en Balenciaga con el subtítulo "París en llamas'" o las modelos del desfile de Proenza Schouler mimetizándose con un episodio de Star Trek; cuando ves una imagen de @siduations, no puedes ignorarla. De collage en collage, está dinamitando los códigos de una industria que se ha tomado todo muy en serio, una industria en la que millones de dólares agitan absolutamente a todos, y donde la imagen ha adquirido un valor evangélico.

 

Para Sidney Prawatyotin, todo comenzó con el cambio de un mundo a otro: "Seguí a mi esposo a California hace dos años. Todo ahí es muy diferente para mí. Habían pasado quince años desde que trabajé en relaciones públicas de moda y quería volver a empezar, pero ¿cómo? Siempre me han interesado las artes visuales, la moda por supuesto, y la fotografía. Comencé trabajando en mi portafolio y ver que salía de eso". Este instinto creativo viene de sus años en la preparatoria, donde pasó un largo rato visitando Washington Square, un lugar lleno de patinadores, góticos, stoners y aficionados al hip hop. Todavía es aquí donde se encuentra con sus artistas favoritos, sus amigos Chloë Sevigny y Harmony Korine, a quienes sigue durante su aventura en la película “Kids” de Larry Clarke.

 

Después de muchos trabajos raros, ayudó a crear la marca United Bamboo a principios de la década de los 2000 para luego dedicarse por completo a las relaciones públicas: "Fue un accidente en realidad. Todo es aleatorio en mi vida y estoy muy agradecido con el destino. Realmente no sé lo que estoy haciendo pero me estoy divirtiendo mucho. Si no funciona, no importa". Su secreto: una gran memoria visual que le permite recordarlo todo, desde escenas de películas, hasta páginas de revistas de moda. Un don que también tiene otra cara: "Tengo problemas para entusiasmarme con los nuevos looks: todo me recuerda a algo, ya sea un look de Saint Laurent o Margiela en los 90 o una silueta de Balenciaga. A veces la moda va tan rápido que ya no trasmite nada, no cuenta una historia; no hay tiempo o carece de ingenio".

 

Su artista favorito es también el que más lo inspira: Demna Gvasalia, un hombre que a través de sus creaciones reflexiona sobre el lado político de la moda, una esencia que Sidney toma para entretenernos: "Cuando lo piensas, ¿por qué no usar Balenciaga en el metro o en un salón de clases? ¿por qué no vestir Chanel durante un maratón? No hay nada insultante en eso. ¿Por qué la vida real es tan diferente de la moda?" En sus imágenes, las prendas pierden su vanidad para ahora encontrarla en paracaídas o en un lugar incongruente, a menudo perfectamente adaptadas. Sidney da profundidad a una prenda poniéndola fuera de contexto, y al hacerlo se acerca a los situacionistas, del cual tomó prestado su apodo, herederos de los surrealistas y otros aficionados que optaron por pegar a imágenes o textos sus armas favoritas, burlándose de nuestros miedos, nuestros mecanismos.

 

Sydney disfruta sobre todo contar historias con un toque de sátira, trabaja por instinto y no cree en la suerte. ¿Su siguiente paso? Hacer videos, cortometrajes y seguir contando historias, incluso hacer fotos reales: “Una vez se me escapó una imagen de Chloë Sevigny que fotografié en una lavandería, ¡Todos pensaron que era un collage!" Sydney logra darle un toque irónico a lo formal, cruzando el hilo digital tan tenue que existe entre el arte y la realidad.

 

Imágenes cortesía.

@Siduations

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas