Moda

La epopeya de Virgil

El año pasado fue nombrado director artístico de las colecciones de hombre de Louis Vuitton y multiplicó las colaboraciones que realiza bajo su firma Off-White. La de Virgil Abloh es la historia de un hombre cuyo trabajo define la identidad visual de nuestra época.
Reading time 8 minutes
Fotografía Erick Faulkner

El nombre es destino. Si esta afirmación es cierta, en el caso de Virgil Abloh, valdría la pena mirar hacia uno de sus homónimos más célebres en la historia de la literatura. Nos referimos al autor de La Eneida, el célebre viaje épico que narra la fundación de Roma. A Virgilio. Nacido en el año 70 antes de Cristo, en el norte de Italia, hoy sus obras son ejemplos de la perfección y la belleza que puede alcanzarse en la literatura. Guardando todas las proporciones, en los albores del siglo XXI, otro Virgil está escribiendo una historia que narra la construcción de la identidad de esta época. Lo hace a través de otros lenguajes: el visual, el de la moda.


Si el Virgilio de otro tiempo tuvo que viajar por Grecia y Asia para lograr la perfección en las descripciones de los paisajes de sus narraciones, el contemporáneo —nacido el 30 de septiembre de 1980 en Rockford, Illinois— ha transcurrido buena parte de su vida lejos de casa. A sus 38 años, el diseñador estadounidense es fundador de la marca Off-White y director artístico del universo masculino de Louis Vuitton. Sus días transcurren entre aeropuertos, a bordo de un avión, donde atraviesa varias zonas horarias cada semana, con un objetivo también testimonial. A través de sus creaciones, nuestro Virgilio cuenta, además, la historia de un imperio en ciernes, pero igual de poderoso que el romano: el de los millennials, la audiencia más atractiva para la industria del lujo actual. Y es que quizá el secreto de la popularidad de Abloh, considerado como una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2018 por la revista Time, radica en el entendimiento que tiene del espíritu de una generación. De acuerdo con un estudio realizado por la plataforma de moda Lyst y Google, Off-White, marca que fundó en 2012, es la firma más popular del planeta. Según el informe, publicado a finales de octubre pasado, la marca superó en las búsquedas de 2018 a nombres como Gucci, en segundo lugar, Nike, Prada y Balenciaga.

1551456445177718 backstage 54 1551456445394592 backstage 42
1551456445467169 backstage 45

La era de la colaboración

Nos encontramos con Virgil en las oficinas de Louis Vuitton en París. Está frente a nosotros vestido completamente de negro: desde los pantalones de mezclilla y la camiseta, hasta los tenis de su colaboración de Off-White x Nike Air Presto. Acaba de regresar de Londres, donde inauguró un espacio efímero. Unas horas después de nuestra entrevista, abordará un avión para trasladarse a Miami y luego a Brooklyn donde tocará su set de DJ. También se prepara para la inauguración de la primera tienda Off-White en Dubái, una de las 27 que la firma tiene alrededor del mundo que se suma a los más de 300 puntos de venta en las concept stores más prestigiosas. Pero la agenda de Abloh no terminaba ahí. En los últimos años ha adquirido un «toque de rey Midas» que ha hecho que varias marcas quieran trabajar con él. Está, por ejemplo, la colección de muebles que diseñó para Ikea, pensada para los espacios de jóvenes contemporáneos. Para la marca de maletas Rimowa también diseñó una pieza. Eso sin mencionar su colaboración con Nike, que se agotó el mismo día de su lanzamiento. «Creo que estamos a la vuelta de un nuevo renacimiento. Con internet, y todos los medios de comunicación que existen actualmente, nuestra visión del pasado está cambiando, nuestras opiniones se forman de manera diferente y todos pueden inventar su propio destino», afirma el creativo. Su misión como diseñador es promover el surgimiento de la era visual en la que actualmente vivimos y construir puentes entre disciplinas y generaciones. Su estética reconocible, obsesiva y contemporánea se debe a su formación: un título en ingeniería civil y luego una maestría en arquitectura. 

Formula de éxito

De joven creció en la ciudad de Chicago, era fanático del baloncesto y de las patinetas. DJ desde los 17 años, hacker de Photoshop y apasionado de la tipografía que hoy coloca en en camisetas. Creció en una comunidad creativa de hip-hop a finales de los años 90. Se mudó a Roma en 2009 para ganar experiencia como becario durante algunos meses en Fendi. Fueron tiempos divertidos, según lo cuenta uno de sus colegas en las pasantías de la firma de lujo: un tal Kanye West. Por esos años, Michael Burke, entonces CEO de la firma de lujo romana —y desde 2012 director general de Louis Vuitton—, conoció al joven Abloh. A comienzos de la década nadie se imaginaba lo que le depararía el destino, cuando el 26 de marzo del año pasado fue nombrado director creativo de un imperio como Louis Vuitton. Nadie, excepto, tal vez Virgil Abloh.

1551456453815402 backstage 52 1551456453806752 backstage 35
1551456453876008 backstage 90

La calle en todas partes

La epopeya de Virgil se inició cuando se convirtió en director creativo de la firma de Kanye West, donde supervisaba la mercadotecnia, el diseño de las presentaciones y las colecciones. A partir de ahí todo sería trabajo: realizó la dirección artística del álbum Watch the Throne, de Jay-Z, que le valió una nominación a un premio Grammy en 2012. Junto con su amigo Don C. abrió la concept store RSVP Gallery, y en 2012 en Nueva York, lanzó la primera entrega de su firma de moda, Pyrex Vision, una marca de streetwear de lujo. Se trataba de un lote de camisetas vintage de Ralph Lauren que Abloh intervino con su logotipo y el número 23, en referencia a su ídolo juvenil, el jugador de basketball Michael Jordan. Fue un éxito rotundo: aquellas camisetas fueron revendidas con ganancias estratosféricas. Al poco tiempo, Virgil salió de Pyrex Vision y en diciembre de 2013 viajó a Milán para lanzar su firma Off-White. Un nombre donde —en sus propias palabras— viven conceptos como hombre / mujer, vintage / lujo, ropa de calle / ropa deportiva, ropa comercial / ropa de trabajo. Todo con un tinte de ironía. Cada temporada su visión evoluciona a pasos gigantescos, proponiendo una interpretación cada vez más sofisticada de los puentes que tiende. Su primera colección para mujeres (primavera/verano 2015) se tituló Solo fumo cuando bebo y fue respaldada por Beyoncé y Gigi Hadid. Desde su fundación, Off-White adquirió legitimidad, gracias a una identidad perfectamente definida, y a ideas desbordantes orquestadas a la perfección. Las rayas diagonales y los gráficos en blanco y negro son uno de los elementos distintivos de la marca. Esta identidad, diseñada de forma extragrande para que se les pueda reconocer, incluso si se les ve de lejos, es también una invitación a leer entre líneas. En los diseños de Abloh, y especialmente en la elección de colores, el concepto de contraste tiene el mismo peso que el de fusión. «Me gustan las metáforas», dice, «así es como uso la noción de color: sea lo que sea que seamos, somos uno. Todos venimos del mismo lugar, de la misma fuente de color». Quizá sea una metáfora de él mismo. Abloh representa la pluralidad racial en su industria: es uno de los pocos diseñadores de piel negra que lleva las riendas creativas de un imperio multinacional; además de él, solo están Olivier Rousteing en Balmain y Ozwald Boateng, quien dirigió Givenchy hace más de una década. 

Virgil Abloh es un ciudadano del mundo que no conoce fronteras. Quizá esa sea otra manera de leer el logotipo de Off White: cuatro flechas que apuntan para todos lados —y recalcan que no hay un camino definido, que siempre se puede ir hacia cualquier parte—, y una barra donde aparecen líneas de cebra —que dejan espacio a lo que aún no se ha dicho. 

Si 2018 fue un año especial para él, todo apunta a que muchas más revoluciones saldrán de su cabeza. Solo es cuestión de tiempo. 

1551456458961149 backstage 57 1551456458974391 backstage 26
1551456458989588 backstage 30

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas