Fila: del tenis al street wear - L'Officiel
Moda

Fila: del tenis al street wear

Es uno de los regresos más hermosos del año. Después de una pausa, la marca italiana vuelve para imponer su estilo deportivo en las pasarelas y en la calle.
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El Fila 'Disruptor' está de vuelta", anuncia un sitio de compras en línea. "Usa la camiseta Fila", aconseja una revista francesa de moda. Fila es milenario como la historia de la vida misma. Una marca con un gran logotipo, una serie de chamarras que todos usaban en los 80 y un modelo de tenis blancos con una suela lunar popular en los 90. Todo esto lo volvemos a ver en las calles. Después de un largo período, cuando parecía que la marca se quedaría en el recuerdo de una genereación, regresa con fuerza. 

EMPRESA FAMILIAR 
Cuando nació en Biella, Piedmont, en 1911, este negocio familiar no sabía lo que le esperaba. Previamente especializados en madera, Ettore y Giovanni Fila se dan cuenta de todo el potencial de la ropa cuando se les pide que reparen marcos para tejedores. En cuestión de tiempo Fila  empieza a ofrecer trajes de baño y ropa interior para toda la familia. Décadas después, en 1973, con un logotipo inspirado en el arte pop con líneas redondeadas y colores primarios, la marca lanzó su primera colección deportiva. Originalmente destinados a la fabricación de ropa interior, las máquinas circulares se convirtieron en la forma ideal para crear polos. Piezas perfectas para los jugadores de tenis. Así nace la "Línea Blanca" y que, al contrario de lo que su nombre indica, también ofrece piezas de color. Seducidos por la comodidad y la elegancia de los italianos, los mejores atletas empiezan a usar Fila y desempeñan sus papeles como embajadores además de establecer récords en sus deportes. Björn Borg fue uno de ellos. Con él Fila entró al mercado americano con el slogan Change the Game! (¡Cambia el juego!). Rápidamente la casa italiana se hace de un nombre internacional. 

DEPORTE, GLAMOUR Y HIP-HOP
Obedeciendo valores cercanos a Fila: rendimiento, elegancia y serenidad (al menos aparente), se unen a sus filas personajes como Monica Seles, Boris Becker, Jennifer Capriati, Guillermo Vilas y especialmente Björn Borg, once veces ganador de un torneo de Grand Slam. En una edad de oro del tenis, donde la bolita amarilla era tan emotiva como el futbol de hoy, con su pelo rubio, ojos azules y rostro angelical, Borg es una estrella y Fila lo quiere vestir. Cuando él pide un diseño de rayas en su polo pocas horas antes de un partidos, los estilistas de Fila deciden dibujarlas con bolígrafo y así sus piezas empiezan a ser adquiridas en todo el mundo por sus fanáticos. Los íconos de la época como Brooke Shields, Brigitte Nielsen y Stéphanie de Monaco, también llevan la marca. Y en la música, los legendarios shorts amarillos de George Michael en Wham! son Fila. ¡Una consagración! 

En pleno apogeo, la familia piamontesa vende su bebé en 1983 a inversores estadounidenses. ¿Qué sucede a partir de esto? Un éxito con los tenis y los raperos. En 1986, Schoolly D incluso canta "Put Your Filas On!" (¡Ponte tus Filas!). En la década de 1990, los zapatos Fila compitieron seriamente con Nike, Converse y Reebok y fueron adoptados por estrellas del baloncesto como Grant Hill y, más tarde, Jerry Stackhouse. El modelo "GH1" se destaca como el modelo más vendido después del "Air Jordan". Como consecuencia, el hip-hop solo jura por Fila, su lado italiano tradicional y sus colores brillantes sobre fondo blanco o negro. Todo es perfecto cuando 2Pac populariza el modelo "FX 100".

RESCATADO DEL OLVIDO
Después llegaron los 2000 y Fila ya no suena. Su lugar en la cultura pop se ha perpetuado a través de apariciones en The Sopranos (en 1999, James Gandolfini lleva una chamarra Fila) o en la película de culto de Wes Anderson, The Royal Tenenbaums (2001). El personaje de Richie Tenenbaum, interpretado por Luke Wilson, muestra con orgullo la diadema y polo característicos de Björn Borg. Pero eso no es suficiente para relanzar la imagen de la marca que, después de varias negociaciones y reventas financieras, se debilita mostrando millones de dólares en pérdidas. El regreso comienza en 2007 con Gene Yoon, el ex jefe de compras de calzado y CEO de Fila Korea. Para un empresario asiático, difícil de resistir a las sagas del patrimonio italiano y adicto a la "Línea Blanca", decide regresar al mercado el verdadero ADN de Fila. Una estrategia que brindó frutos. A principios de la década de 2010, la moda redescubrió las virtudes estilísticas de la ropa deportiva. Y cuando el estilista ruso Gosha Rubchinskiy decidió usar logos olvidados, Fila fue la primera.

EL AHORA
Las colaboraciones están llegando en todas direcciones y es el artista Hey Reilly quien crea un logotipo híbrido que mezcla las palabras Fendi y Fila. Un lema casi visual que ilustra las sudaderas, los suéteres en la colección otoño/invierno 18 de Fendi. Reilly no es el único que recurre a los gráficos de Fila. Dispersos por todo el mundo, los diseñadores de las casas regularmente se inspiran en los bocetos del director artístico que creó la "Línea blanca", Pierluigi Rolando. Sus dibujos digitalizados permiten revisar a voluntad los polos o chaquetas de la edad de oro del tenis que serán parte de una colección cápsula de diez piezas que se venderán en la tienda Corso Como en Milán. 

Fila es la primera marca de ropa deportiva que desfila en Milán. Mientras que el lujo sueña con la actitud del sports wear, Fila, ya tiene una cultura callejera cautivada. Beyoncé y Rihanna apuestan por el logo azul y rojo. La primavera pasada, el "Mindblower", modelo de la década de los años 90, ha sido reeditado en más de cuarenta versiones diferentes. ¿Por qué una locura? Porque Fila es auténtico. Muchos nombres de la moda mezclan deportes y el lujo, pero no tienen la experiencia. Ahora, las generaciones más jóvenes ya no quieren las marcas inventadas en el vacío, están buscando significado, algo concreto. Detrás de cada una de las piezas, hay una historia, la de un estilista o un atleta que ha excedido sus límites. ¡Fila aún tiene algo que decir!  Frente al regreso de otros nombres de culto de la década de 1990 como Champion o Ellesse, la casa italiana tiene una carta para jugar. Después de demostrar que sabía cómo reinterpretar sus clásicos, realizó un nuevo trabajo de materiales, recordando que es una marca deportiva experta en actuaciones de alto rendimiento. 

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