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La película que queremos ver, Call Me By Your Name

El último filme de Luca Guadagnino cuenta la historia de dos hombres que se enamoran durante un verano a finales de la década de los 80.
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Alguna vez te has enamorado de manera inesperada. Es eléctrico. No hay algo que represente ese sentimiento en un objeto. Hombre o mujer, homosexual o heterosexual, la química es universal y simbiótica, la orientación sexual queda sobrando.

 

Call Me By Your Name es un filme que captura acertadamente ese excitante momento. La última entrega del director Luca Guadagnino cuenta la historia de dos hombres — uno de 17 años llamado Elio (Timothée Chalamet) hijo de un profesor especialista en la Edad Antigua  y el otro, Oliver (Armie Hammer) de 23 años, asistente del profesor — quienes se enamoran durante un verano que comparten en el norte de Italia.

 

La primera parte de la película, comparten la belleza del lugar y el espacio donde se encuentran e incluso duermen con mujeres del pueblo. Después de 130 minutos de la película, los límites de su sexualidad parecen no tener precedentes. Quizás es por eso que a pesar de tocar el “tema de la homosexualidad”, mucha gente se identifica con ella. No se trata de una historia gay, sino de una que habla de la conexión humana y la forma en la que las relaciones amorosas, por más cortas que sean, perduran incluso cuando ya se han terminado.

 

Las películas de este género, usualmente son etiquetadas como “queer”, un término que busca llegar a una audiencia que raramente se identifica con las historias que está viendo en la pantalla. Mientras Call Me By Your Name cae en ese género, limitar su audiencia a un grupo en específico parece ser un crimen en contra de la naturaleza. El cine ha sido una plataforma para que los elementos de los homosexuales sean mostrados de forma explícita: sexo, uso de drogas, una vida nocturna sórdida y batallas personales y políticas con el sida. Hoy, ese género cinematográfico está dañado por ciertos estereotipos y la industria se rehúsa a cambiarlo.


Por eso, Call Me By Your Name es tan importante. La película logra retratar una historia con la que cualquiera se puede identificar, una historia de amor especial con argumentos efectivos que la transforman en una narración fluida que funciona en diferentes niveles sin necesidad de mostrar desnudos de manera explícita. Guadagnino defendió esa sutileza en el periódico The Independent diciendo que el uso de los desnudos era “absolutamente irrelevante”.

Es una de las películas más conmovedoras y respetadas del siglo XXI. Algunos críticos no dejaron pasar el hecho de que los actores elegidos son heterosexuales representando a dos homosexuales. Esto es algo que fue cuestionado a Guadagnino en su entrevista con The Hollywood Reporter. Dijo que nunca pensó en hacer el casting considerando las preferencias de los actores al ser algo que sale sobrando.

 

Es un punto válido, y Hammer y Chalamet logran una bella ambigüedad en sus personajes. Sus papeles no son necesariamente de personas que han sido leyendas en la comunidad homosexual como Sean Penn en Milk (2008) por ejemplo. Quizás es más importante enfocar la atención en asegurarnos que las figuras gay en la pantalla sean representadas por los actores que ellos admiran.

 

Call Me By Your Name se trata de la naturalidad de bajar la guardia y despertar a un periodo de experimentación aunque no parezca claro. Al ver esta película ves a dos hombres, dos seres humanos que están enamorados, da lo mismo si fuera de la pantalla no lo están.

CALL ME BY YOUR NAME

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