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Ansiedad

por Bianca Pescador
25.05.2017
En un mundo que parece ir cada vez más rápido y que exige cada vez más, la ansiedad se ha convertido en un mal al que vale la pena prevenir -o tratar- con alguna técnica o procedimiento que devuelva la calma y la serenidad.

Fotografía David Franco

Hay distintos tipos y niveles de ansiedad: desde el que priva del sueño hasta el que inhabilita social y físicamente a la persona. 

De acuerdo con el estudio "Global Prevalence of Anxiety Disorders", realizado por la Universidad de Queensland, una de cada tres personas sufre de ansiedad, lo que la convierte en la enfermedad mental más común a nivel mundial. Cabe alcarar que no siempre se habla de una ansiedad nociva. Hay un grado en el puede funcionar a favor del individuo, animándolo a hacer cosas que de otra forma evitaría. 

¿Cuál es la diferencia entre la preocupación proactiva, por llamarla de algún modo, y la ansiedad limitante? El tiempo de obsesión. 
MIentras una persona promedio pasa 55 minutos al día preocupándose, los ansiosos pueden llegar a los 300 minutos, es decir, cinco veces más. 

Hoy en día existen diversas terapias para tratar esta condición. A continuación enlistamos las más sobresalientes:

 

 

1. Psicoterapia o coaching

Las terapias habladas sirven como herramienta para reducir la ansiedad cuando el objetivo no se queda en el acompañamiento ni en el desahogo, sino que busca confrontar la raíz del sentimiento. "Hay que tener cuidado, ya que la ansiedad nociva puede trascender a problemas más graves como fobias u obsesiones", dice la psicoterapeuta gestalt Cynthia Uribe, certificada también como terapeuta regresionista.

2. Actividad física al aire libre o terapia verde

Las ventajas de hacer ejercicio al menos durante media hora todos los días han sido comprobadas una y otra vez. Lo novedoso es que hacerlo al aire libre potencia los beneficios. De acuerdo con un estudio realizado por la doctora Jo Barton, ejercitarse en espacios verdes aumenta la autoestima y mejora el estado de ánimo.

 

3. Meditación

"El objetivo de la meditación, más que poner la mente en blanco, es enfocarse en la respiración a fin de calmar la velocidad de los pensamientos", explica Lucema Martínez, terapeuta certificada en diferentes terapias de energía, como reiki angélico y códigos solares.

4. Barras de Access

Consiste en recibir energía de parte de un terapeuta al contacto, (sin frotar) en 32 puntos de la cabeza a fin de liberar fácilmente los bloqueos- sean pensamientos, ideas, creencias o emociones-. "Es una especie de limpieza de todo aquello que no permite que seamos lo más expansivos y creativos posible", dice Rosy Mercado, terapeuta certificada en Access Bars o Barras de Access.

 

5. Tapping

El tapping se trata de verbalizar, con palabras llanas y honestas, aquello que provoca ansiedad al mismo tiempo que se van dando ligeros golpes con las yemas de los dedos (de ahí el nombre de la técnica) sobre ciertos puntos o meridianos donde se bloquea la energía a fin de liberarla, explica la psicóloga y coach de vida Ericka Amezcua.

6. Aromaterapia

La aromaterapia es un tipo de medicina herbal que utiliza aceites esenciales -de plantas y hierbas- con el fin de aliviar dolores y enfermedades. La sugerencia para prevenir el estrés y la ansiedad es aplicarlos directamente en la piel y/o inhalar los olores de salvia, angélica, bergamota, naranja dulce y lavanda, entre otras.

7. Probióticos

Científicos de la Universidad de Oxford sabían que los probióticos ayudan a aplacar la ansiedad, pero no estaban seguros si los prebióticos harían lo mismo. La respuesta fue aun más positiva. Se comprobó que el prebiótico B-GOS ayudaba a que las personas prestaran más atención a lo positivo que a lo negativo, lo que se traduce en una menor tendencia a la depresión. Lo que es más: después de tres semanas, el nivel de colesterol en la saliva de esos individuos había disminuido considerablemente.

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