Lo que hizo que Freddie Mercury fuera un icono de estilo - L'Officiel
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Lo que hizo que Freddie Mercury fuera un icono de estilo

Con el trailer de la película Bohemian Rhapsody que presenta la historia del líder de la banda Queen, era el momento adecuado para revisar su impacto en la moda.
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La música comienza para mí con Freddie Mercury o mejor dicho, con Queen. Cada sábado por la mañana mi padre ponía música para hacer el desayuno y quizá celebrar que era fin de semana. De entre toda su selección, dos bandas no podían faltar: Soda Stereo y Queen. Recuerdo la portada de A Kind Of Magic donde los cuatro miembros de la banda eran presentados como caricaturas. De todos sus discos de Queen había uno con una carátula azul con un hombre vestido con una chamarra amarilla y pantalones blancos con una raya roja que era mi favorito. Hablo del álbum Live at Wembley Stadium de 1986, aquel concierto que empieza con “One Vision”. En la que la batería de Roger Taylor y los acordes de guitarra de Brian May hacen que tu corazón palpite más rápido. Quiero decir que mi relación con el rock se creó a partir de escuchar “Bohemian Rhapsody” porque ¿quién no se vuelve loco con esa canción? Pero fue “Another One Bites the Dust” con la que empieza todo. El beat de esos primeros veinte segundos de la canción antes de que Mercury grite Let’s go! y cante, Steve walks warily down the street... mientras sigue preparandote para el coro. Una canción que más tarde aprendería que estaba pensada para ser cantada con Michael Jackson. U otra favorita “Don’t Stop Me Now". Un himno optimista. Un triunfo. La forma en la que Queen quiere disfrutar el mundo. Una canción que te pide que la pases bien (Have a good time) y cuyo solo de guitarra es lo mejor que puede escuchar una niña un sábado por la mañana.

Con el tiempo, al ver sus vídeos y material de conciertos como el propio Live at Wembley Stadium y el Live Aid de 1985, la voz de Mercury me pareció igual de fascinante que su forma de vestir. “It’s not a concert you are seeing, it is a fashion show” (Lo que ves no es un concierto, es un desfile de moda) aseguró alguna vez. Piel, leotardos, spandex, maquillaje, brillo. Todo era parte de su personalidad en el escenario. En la década de los 70 Queen, David Bowie, Elton John y Marc Bolan se habían apropiado del término glam-rock y Freddie Mercury era sin duda, un amante de la moda que gozaba visitar las tiendas de Kensington en Londres.

Él y Zandra Rhodes, la mente maestra detrás del vestuario de Queen, concibieron el estilo de una banda cuya pasión por la teatralidad dio lugar a las mejores prendas vistas en el escenario. Alguna vez Mercury anunció que su única intención con el grupo era confundir a la gente y hacerlos gritar. “No somos como todos los demás. Si algo, tenemos más cosas en común con Liza Minnelli que con Led Zeppelin”. Con su pelo largo y jumpsuits entallados en estampados de arlequín o con lentejuelas, pantalones acampanados, plataformas y camisas plisadas; Queen forjó una era que después se convirtió en la estética que inspiró a Hedi Slimane durante todo su periodo como diseñador en Saint Laurent. Misma que se reflejó en la mujer Balmain de Christophe Decarnin y que ha estado presente en piezas de Gucci con Alessandro Michele como director artístico. Después llegó la década de los 80 y con ella una evolución del glam-rock. Un movimiento diferente. El look andrógino quedaba atrás. Se cortó el pelo, se dejó crecer el bigote y bastaron un par de jeans, una tank top blanca y un cinturón con tachuelas para redefinir la masculinidad con un estilo arraigado en la comunidad gay de la época. El guardarropa de Mercury se conformaba ahora de chamarras militares, — la que llevó al concierto Live Aid fue hecha por Emanuel's, los diseñadores del vestido de novia de Lady Di —, pantalones de piel y el modelo Hercules de adidas que le permitían moverse en el escenario con libertad para poder hacer sus bailes y gestos extravagantes que siempre lo caracterizaron. Su mantra era sencillo, “I dress to kill, but tastefully” (Me visto para matar, pero sin perder el buen gusto) y mientras siempre será recordado particularmente por lo que hizo con su música y por su legendaria voz, su manera de vestir era una extensión de su creatividad que no hay que pasar por alto. Era parte de su esencia como uno de los mejores artistas y frontmans que continúa siendo relevante. Ahora más que nunca. "God save the Queen!"

 

 

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y aparta el 2 de noviembre en tu calendario...

QUEEN

Imágenes cortesía.

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