La Realidad Alterada de Robert Lazzarini

01.11.2014

En un mundo definido por nuevas tecnologías ⎯como la realidad aumentada⎯ y la idealización del cuerpo humano con imágenes excesivamente retocadas en Photoshop, el escultor americano Robert Lazzarini desafía la percepción a través su obra. Para conmemorar la tradición de Día de Muertos, L’Officiel México tuvo una pequeña charla con el maestro del Trompe l’œil escultórico. Tu trabajo artístico incorpora distorsiones de objetos cotidianos en estrecha relación con la escala humana. A pesar de que tu proceso creativo consiste en transformar la forma de estos objetos ⎯a través de operaciones algorítmicas⎯, la percepción del ojo humano es esencial para completar tu trabajo. ¿Cuál es el efecto visual que deseas provocar en tu audiencia y cuál es la relación intrínseca entre el cuerpo humano y tus esculturas? Muchas de mis esculturas, incluyendo los cráneos son instaladas en muros. Al habitar el espacio preconcebido para obras fotografías o pictóricas, estas desafían o cuestionan de alguna manera la relación entre la imagen y el objeto. Lo primero que provocan es una confusión entre la lectura o percepción bi y tridimensional. Además, por su complejidad matemática, el nuevo espacio creado por las esculturas es opuesto al espacio real del espectador. Esto crea una especie de dislocación corporal al admirarlas. La mayoría de tus obras representan objetos manufacturados a partir de materiales procesados como la porcelana, el acero, la madera y el aluminio. Los cráneos son los únicos objetos orgánicos de tu obra, ¿se trata de una simple coincidencia o de una decisión deliberada? El tema de mi trabajo se basa siempre en objetos que existen ya en el mundo. El hecho de que los cráneos sean los únicos elementos orgánicos tiene que ver con los límites propios de la materia y la dificultad del proceso creativo. Afirmas que en tus esculturas no hay ninguna interpretación de los materiales. Cada pieza está fabricada del mismo material que el objeto original. ¿Cómo creaste los cráneos y cuáles fueron los retos técnicos? La manera más apropiada de usar hueso para recrear los cráneos fue moldeándolo. Mis asistentes pasaron una infinidad de horas moliendo y colando hueso hasta formar un talco muy fino. Para respetar la pureza del material, eliminamos cualquier anomalía provocada por cabellos o residuos de piel. Después creamos diferentes moldes basados en diversos modelos de producción y utilizamos resinas como pegamento para llegar a las esculturas finales que fueron pulidas y pintadas a mano. Es interesante la percepción que tienes sobre la muerte. ¿Cuál fue la primera vez que la confrontaste y cómo vives día a día con el principio de realidad: “todos vamos a morir”? Desde temprana edad siempre estuve consiente de la transitoriedad de las cosas en general; pero mis primeras experiencias con la muerte fueron con mis mascotas. Sin embargo, la primera persona cercana que falleció fue mi abuelo materno. Era un artista y maestro con quien tuve una gran afinidad. Me acuerdo despedirme de él delante de su ataúd. Recuerdo verlo como mi abuelo y al mismo tiempo como su propia versión pero estatua de cera. Cuando lo mire detalladamente tuve la impresión de que se había desvanecido. Su quietud e inmovilidad me parecían imposibles. Desde entonces no creo que haya vivido un solo día sin pensar en algún momento a cerca de mi propia muerte inevitable. Por Gibran Ramos @models_die_young Imágenes cortesía Robert Lazzarini