Belleza

Tu plan de belleza después del gym

Y todo lo puedes llevar en tu maleta de ejercicio.

Hacer ejercicio siempre será una buena idea. Le hace bien a tu cuerpo, tu piel y tu salud en general. Y aunque nos gustaría vernos espectaculares saliendo del gym, lo más seguro es que seamos una mancha roja envuelta en sudor. 

Durante el ejercicio, nuestro cuerpo libera toxinas y agua por el esfuerzo que requiere para seguir trabajando. Esto es bueno para nosotros aunque la piel puede sufrir si se hacen o dejan de hacer algunas cosas.  

Lo que se puede hacer para, no solo conseguir ese look fresco y radiante, sino también cuidar la piel del rostro y cuerpo después de una sesión intensa de ejercicio, es lo siguiente:

 

Desmaquíllate

Antes de realizar tu rutina de ejercicio debes remover todo el maquillaje de tu cara. Al hacer ejercicio los poros de la piel se dilatan y se abren, esto permite la entrada de suciedad y bacterias externas por lo que tu rostro absorberá el maquillaje que uses, provocando que los poros se obstruyan y haya brotes de acné. 

Una buena idea es traer toallas desmaquillantes en tu maleta para nunca olvidar este paso. 

 

¡No toques tu cara!

Aunque este paso se debería aplicar en cualquier momento del día, es aun más importante que no pongas tus manos en el rostro cuando estás haciendo ejercicio. Como expliqué en el paso anterior, los poros de la piel están expuestos y los aparatos del gimnasio están llenos de bacterias y suciedad que pueden entrar a la dermis. De igual manera, si es posible, limpia con una toalla antibacterial el aparato que utilices para ejercitarte y así se evite la propagación de gérmenes.

Toma una ducha y cambia tu ropa

Parece obvio pero es muy importante que después de un ejercicio se limpie y purifique el rostro, cuerpo y pelo para eliminar las toxinas, suciedad, sudor y sebo que se haya producido. Debes cambiar de ropa después de ejercitarte y no permanecer mucho tiempo con ella puesta.  De lo contrario, los poros pueden obstruirse y presentar brotes de acné (sí, también el cuerpo). 

Lo primero que se debe hacer es lavar la cara, utilizando el limpiador de tu elección. Después, toma una ducha como acostumbras. Recuerda aplicar un exfoliante en el cuerpo entre una y dos veces por semana. 

 

Hidrátate

Seguramente habrás notado que la piel se siente estirada y tiesa al salir de la regadera después de tu rutina. Esto se debe a la gran cantidad de agua que se pierde. Así que, para evitar que la piel se reseque (y después produzca sebo) aplica una crema hidratante que se absorba con facilidad. También, de ser posible, aplica una mascarilla purificante o anti enrojecimiento para restaurar la tez. Y por supuesto, toma mucha agua.

Logra el look radiante

Al terminar tu limpieza, puedes aplicar una base de maquillaje ligera o BB cream para emparejar el tono de la tez. Si las mejillas se encuentran muy coloradas, usa un poco de corrector para neutralizar el tono. Algo que recomiendo es utilizar un poco de iluminador líquido para aplicar en los pómulos, arco de la ceja y en la punta de la nariz para dar un efecto de luminosidad sin ser excesivo. 

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